lunes, 2 de julio de 2012

LAS VERDADERAS PROBLEMATICAS

    Deforestación y Devastación de suelos
En otro ámbito, en nuestro país, se pierden un millón de hectáreas de bosques al año, y cerca del 97% de la superficie nacional presenta ya ciertos grados de desertificación, lo que ha empezado a producir bajas en los niveles de producción agrícola, así como el incremento acelerado de la migración campesina. Se plantea que, de continuar con los niveles de tala de bosques y selvas, así como de degradación de los suelos, dentro de 30 años en México no existirán tierras aptas para la producción agrícola.
No sólo la devastación de suelos, bosques y selvas, amenazan al agro mexicano y son fuentes de contaminación, sino que también, el uso intensificado de plaguicidas con altos contenidos tóxicos contribuyen altamente a tal efecto. En México, incluso se utilizan 36 plaguicidas que han sido prohibidos en otros países, tales como los llamados organoclorados, 9 que pueden persistir en el ambiente hasta decenas de años. Los trabajadores agrícolas, son los principales receptores de los daños tóxicos que ocasionan el uso de agroquímicos altamente venenosos, en este sentido, el grupo ecologista Greenpeace señala que en 1988 estimaciones mundiales, calcularon 13 mil intoxicaciones agudas y más de 700 muertes de jornaleros que tuvieron contacto con esos plaguicidas. 10

    Los Procesos Internacionales y las Maquiladoras
Los grandes problemas de contaminación y deterioro, así como los costos que éstos implican, no sólo son generados al interior del país. Los diversos procesos internacionales de producción y globalización, se traducen en una transferencia de contaminantes de los países desarrollados hacia los países subdesarrollados (externalidades negativas). Los países industrializados son los principales productores de muchas sustancias y elementos negativos para el medio ambiente. Sin embargo, estos productos no se realizan al interior de estos países, sino que son producidos en transnacionales ubicadas principalmente en países subdesarrollados. Es el caso de plaguicidas y fertilizantes, donde las principales productoras son Estadounidenses, y sus plantas de producción y formulación están diseminadas en varios países en vías de desarrollo.
En nuestro país, los casos de la Industria Maquiladora y los desechos Industriales "Basureros Nucleares y Radiactivos", son ejemplos claros de estos procesos de transferencia de contaminantes, en donde el ámbito de la legislación es fundamental.
En el caso de las Maquiladoras, hasta 1992 operaban en nuestra frontera Norte un total de 1,499, de las cuales 923 provocan descargas de aguas reciclables, 54 son emisoras de contaminantes a la atmósfera y 821 generan residuos peligrosos. Por otro lado, la industria maquiladora produce alrededor de 100 millones de toneladas anuales de residuos tóxicos, materiales radiactivos y solventes, afectando directamente los ríos, aguas subterráneas y a la salud de los propios trabajadores y comunidades de los alrededores; provocando en los últimos 3 años, 81 casos de anacefalia y espina dorsal bípeda, además de otros problemas tales como: mutaciones genéticas, cáncer, bronquitis, dermatitis y conjuntivitis.
En el caso de los Desechos Industriales "Basureros Nucleares y Radiactivos", en un boletín publicado por el Grupo Internacional Luz Verde, se dice que México se encuentra en un gran riesgo de convertirse en un basurero de Estados Unidos. Se menciona que en 1989 Estados Unidos tenía ya 6 plantas nucleares en zonas fronterizas con México, y que para el año del 92 violó el acuerdo llamado "de la Paz", al instalar basureros tóxicos a menos de 30 kilómetros de la ciudad de Acuña, Coahuila, a 100 kms. de Nuevo León y a 30 kms. del Río Bravo. Con esto se han puesto en peligro la salud y la vida de miles de personas que habitan la franja fronteriza, además de los efectos postreros sobre las futuras generaciones, sin que las leyes ni autoridades ejerzan alguna acción sobre el asunto.

    TLC y Jurisprudencia ecológica
En este mismo contexto, el TLC, es un elemento más de importancia en el análisis, pues como lo dijo Alfonso Ciprés Villarreal (dirigente del Movimiento Ecologista Mexicano), "si México no nace a la jurisprudencia ecológica, corre el riesgo de convertirse en un basurero de los Estados Unidos, no sólo físico sino también humano". Esto se debe que a raíz de la firma del TLC han comenzado a arribar a la frontera norte del país empresas estadounidenses, que manejan sustancias y materiales altamente tóxicos y peligrosos. México sólo cuenta con 60 reglamentos y 60 normas ecológicas, contra 180 mil de los Estados Unidos.

    Ciudades
Sin embargo, no sólo las ciudades fronterizas enfrentan graves problemas de polución, sino que también, las grandes ciudades de nuestro país y sus pobladores son invadidos por este mal. El 20 de Abril del 92, el diario El Financiero publicó una nota en la cual revela que el problema de contaminación en las grandes ciudades de nuestro país se ha convertido en un problema de salud pública, y que en el año de 1991 se presentaron un millón de casos de enfermedades respiratorias agudas, que repercutieron gravemente en los niveles de asistencia escolar, y que se adjudicaron principalmente a los altos índices Imecas (índice de medición de contaminación atmosférica), que en varios meses inclusive fueron superiores a los 200 puntos.
El problema del deterioro ambiental y de los procesos de contaminación ha adquirido a últimas fechas gran importancia, no sólo por la conciencia que se ha creado en torno al problema, sino por la imperiosa necesidad de resguardar la vida y entorno humano. La destrucción de la capa de ozono, los cambios climáticos, la lluvia ácida, la pérdida de biodiversidad, el sobre calentamiento de la tierra y el destino de los residuos tóxicos y nucleares, no están encerrados en las fronteras de cada país, sino que afectan a todo el planeta y conforman un marco de acción global.
Los procesos de conservación ambiental por un lado, y la pujante y creciente necesidad de modelos de desarrollo acelerados, han sido cuestionamientos opuestos a lo largo del desarrollo de nuestra historia, planteándose un dilema entre crecimiento económico y conservación y preservación ambiental. La Revolución Industrial marcó el inicio no sólo de la búsqueda incesante de formas de crecimiento que aceleraran los procesos productivos y de competencia, sino que igualmente marcó el inicio de la destrucción y la devastación de la tierra y de los seres que en ella habitan, incluido el hombre.
Tal problemática no fue abordada sino hasta 1970 principalmente, en donde los cuestionamientos sobre la irracionalidad de los modelos de crecimiento, ocuparon los principales focos de atención e incursionaron a los más altos niveles de dirección internacional y mundial. Es así como la década de los 70's marca el inicio de una mayor conciencia ambiental. Distintas teorías y postulados, plantean no sólo la posibilidad de conjuntar desarrollo económico con conservación ambiental, sino que incluso postulan una correlación positiva entre uno y otro (necesidad de uno para el desarrollo del otro). Algunos de los principales enfoques que versan al respecto son el Neoliberal, el Neokeynesiano, el Radicalista y el Estructuralista.
Posterior a los años 70's, el desarrollo de temas ecológico-económicos y su presentación en foros internacionales, se ha evidenciado y ha adquirido dimensiones importantes, ahora ya incluso los tratados de libre comercio y acuerdos comerciales en general, buscan introducir normas y reglamentos ecológicos que coadyuven a resolver el problema ambiental.
Toda esta problemática que se ha planteado, no es excluyente para ningún país, y mucho menos para México, en donde los procesos de contaminación, devastación y depredación de la tierra son realmente alarmantes, en donde las regulaciones son muy pobres y en donde la conciencia cívica, política y social al parecer es inexistente. Es por eso, que este reporte, intenta puntualizar, ubicándonos en un contexto internacional, algunos de los principales problemas que aquejan a nuestro país, acotando ciertas acciones que se han llevado a cabo, tanto por la iniciativa privada como por el sector público, para finalmente, plantear algunas posibles perspectivas que se vienen gestando en el país como medidas de solución al problema, tal es el caso de las altas y atractivas ganancias que podrían arrojar las inversiones en materia ambiental.
Por lo anterior, este trabajo pretende hacer conciencia de la problemática, identificando los principales problemas, puntualizando algunas acciones tendientes a dar solución al problema y sobre todo, destacar por un lado, las perspectivas que en materia ecológica se tienen, y por otro, lo mucho que falta por hacer y la premura de su realización.
Para tal propósito, este trabajo se divide en tres partes; una primera donde se plantea en forma histórica como se ha abordado el problema ambiental, que es lo que se ha hecho en cada época y los resultados de tales planteamientos; una segunda parte, donde se describen los 4 principales enfoques ecologistas de conciliación entre desarrollo económico y medio ambiente; y finalmente, en una tercera y ultima parte, se pretende ubicar a nuestro país en ese contexto internacional, destacando su realidad.
 La Humanidad y el Medio Ambiente
El desarrollo de la humanidad se ha matizado a lo largo de este siglo, por la búsqueda constante de mejores niveles de vida y de desarrollo, sin embargo dichos niveles de vida y de desarrollo se han visto confrontados con los deterioros y perjuicios que éstos causan contra el medio ambiente.
La humanidad en su empeño de mejores y mayores niveles de ingreso, en su búsqueda por formas de producción mayormente industrializadas, ha olvidado las limitantes de un medio ambiente que se degrada y tiende al deterioro gradual hasta su desaparición. Es por la anterior, que en este capítulo se plantean las principales actividades que se han desarrollado en materia ecológica, divididos en periodos de 10 años, a la par del pretendido desarrollo económico; resaltando las principales acciones que en materia de protección ambiental se han gestado a partir de la revolución industrial; igualmente se puntualizan los alcances y límites de las mismas en el contexto de protección ambiental y crecimiento económico.

DETERIOROS AMBIENTALES

Enfoques Ecológicos (Conciliación entre Desarrollo
Económico y Medio Ambiente)

Desde el estallido de la revolución industrial, dos líneas de pensamiento y accionar se han desarrollado por caminos diferentes y, planteadas como diametralmente opuestas. Por un lado, la búsqueda de procesos productivos y de modelos económicos y de competencia, que lograran acelerar las tasas de crecimiento de los países; y por otro lado, la necesidad de conservación ambiental y preservación de la tierra. Una de ellas, la primera, en su búsqueda ha contaminado, devastado y exterminado un sin número de recursos naturales que nunca más se recobrarán; la segunda, ha impedido o por lo menos cuestionado la viabilidad de crecimiento económico a costa de deterioro ambiental, postulando la promoción del desarrollo humano y la protección de la naturaleza como límites al crecimiento económico.
Hoy día, a nivel mundial se han venido dando cambios indispensables en el comportamiento social, económico y ecológico, como el medio de lograr un futuro sostenible. Los graves fenómenos de deterioro que ha sufrido nuestro planeta, por un lado, y por otro, la imperiosa necesidad de un continuo crecimiento y mayor desarrollo en el caso de algunos países; y la eliminación o por lo menos reducción de los niveles de pobreza en el caso de otros, han llevado a la búsqueda de nuevas formas y sistemas, que permitan compatibilizar y conciliar los intereses entre Ecología y Economía.
Es así, como actualmente, los postulados han tomado una nueva dirección, rubros tales como Ecodesarrollo, Desarrollo Sustentable, Eco-eficiencia, Trans-formación productiva con equidad e Industrias Ambientalistas, han adquirido un gran significado e implican la posible conciliación entre economía y ecología. Más aun, se plantea que la correcta planeación y planificación, llevará a la exitosa consecución conjunta. Ahora, la promoción del desarrollo humano y la protección de la naturaleza ya no se ven como un límite al crecimiento, sino que se orientan en el sendero del desarrollo sustentable y el Eco-desarrollo.
Costos Ambientales
En México, los fenómenos de deterioro y detrimento ambiental son realmente graves, y a últimas fechas han alcanzado niveles ya dramáticos y preocupantes. La contaminación generada al interior de nuestro país, la contaminación heredada de procesos de transacciones internacionales y la débil, y en ocasiones inexistente, regulación ambiental tanto de carácter interno como en un contexto internacional, son tres aspectos, que desde el punto de vista de los costos ambientales, deben ser estudiados, entendidos y atacados de una forma profesional y profunda en el contexto de los costos ambientales.

    Basura y Residuos Tóxicos
El Informe de la Comisión Nacional de Ecología, publicado por el diario La Jornada, plantea que en México se produjeron en 1992 un total de 5 millones 292 mil toneladas de residuos peligrosos. La mayor parte de éstos de origen industrial, principalmente química básica y petroquímica. En este mismo contexto, en el informe número 797 del mes de Abril del 92, sobre la situación económica de México, publicado por Banamex, se destaca que para ese mismo año, se produjeron 62,000 toneladas de basura diaria (22.5 millones anuales), y se estiman 100,000 para el año 2000.

    Industria
Además de los grandes volúmenes de contaminación, los peligros de accidentes y de desastres ambientales son también muy elevados. En México, existían hasta el año del 92, un total de 243 plantas denominadas como de Alto Riesgo. De ésas 243, 55 pertenecían a Pemex (22% del total), 161 eran industrias privadas, 24 transnacionales, 2 a Fermex y 1 a la CFE. 8 Tan sólo en el Valle de México, la mayoría de las 30,000 industrias cuenta con tecnología caduca, contribuyendo a la generación de los altos niveles de contaminación en la zona.

CUADRO 1
Principales Industrias Contaminantes en México
Industria UTE ( Unidad
de Toxicidad)
% sobre el total
Celulosa y papel 79,900 32.4%
Cementos 37,500 15.2%
Textil 26,700 10.8%
Química 24,500 9.9%
Vidrio 23,900 9.7%
Alimentos y bebidas 16,400 6.6%
Cerámica 13.300 5.4%
Otras industrias 9,400 3.8%
Metálica ferrosa 7,600 3.0%
Maquinaria y equipo 3,100 1.2%
Hule 2,400 0.95
Metalica no ferrosa 1,800 0.7%

video problemas ambientales

viernes, 15 de junio de 2012

ENSAYO

EPOANS

ENSAYO:
“LOS CICLOS BIOGEOTECNOLOGICOS EN  EL ENTORNO”

NOMBRE DEL ALUMNO:
NICOLAS BERNAL MARCEDO   3302

NOMBRE DEL MAESTRO:
ANTONIO TRUJILLO HERNANDEZ

CICLO ESCOLAR:
2011-2012


GRADO:   GRADO: III

FECHA:
 MIERCOLES 12 DE JUNIO DE 2012


SITIOS WEB:
www.los elementos químicos en la biología.com
Libro: geografía y medio ambiente  autor: Nicéforo roldan


Empezaremos por saber que nuestro planeta siempre ha existido una serie de elementos que sostiene la vida de los seres vivos tales como el oxigeno y el nitrógeno entre otros si estos elementos son traídos de la tierra sin posibilidad de recuperarlos, llegaría el momento  en el que ocurriría un desequilibrio en la misma biosfera, para que esto no ocurra existe un considerable numero de microrganismos ya que estos sirven o se emplean, hacen su trabajo es decir se descomponen ya que al morir los seres vivos pues pasan por el proceso de descomposición de moléculas orgánicas de estos y forman moléculas inorgánicas sencillas que envuelven al medio ambiente, estableciendo así un ciclo cerrado de elementos inorgánicos así como los animales y demás seres vivos ya que estos aprovechan y se benefician alimentándose de la materia inorgánica del mismo modo estas satisfacen las suyas extrayendo los nutrientes inorgánicos del sustrato o medio ambiente.
Ciertamente los ciclos no se desarrollan con una velocidad uniforme, ay ocasiones en que los propios elementos son retenidos por mucho tiempo y por un organismo ya que tardan para regresar al medio o a todo este ciclo ya que va desde la materia orgánica y que incorpora a los organismos desde el suelo siendo aprovechado por los seres autótrofos y luego por los heterótrofos y a estos se le conoce como: “ciclos biogeoquímicos” es decir el flujo de energía que existe en el ecosistema   es abierto pues al ser utilizado en el seno de los niveles tróficos  y para el mantenimiento de las funciones propias de los seres vivos se degrada en forma de calor, en cambio el flujo de materiales en gran medida  son cerrados ya que los nutrientes son reciclados cuando la materia orgánica del suelo ( restos) es transformada por los descomponedores de moléculas orgánicas e inorgánicas que bien son los que se incorporan a cadenas tróficas así como los animales y demás seres vivos que aprovechan y benefician aprovechándose  de la materia orgánica  del mismo modos estas satisfacen los suyos extrayéndose de los nutrientes inorgánicos o de los sustratos o medio ambiente ciertamente estos ciclos no se han desarrollado siempre con una velocidad uniforme. También encontré que ay 3 tipos de ciclos, los  cuales serian:
GASEOSO: bueno los nutrientes circulan principalmente entre la atmosfera y  los organismos vivos ya que en la mayoría de estos ciclos biogeoquímicos o elementos reciclados rápidamente con frecuencia en horas o días de los principales ciclos gaseosos como el: carbono, oxígeno e hidrogeno. 
SEDIMENTARIO: entre los nutrientes circulan entre la corteza terrestre como:                      (suelo, rocas y sedimentos) la hidrosfera y los organismos vivos en los elementos de este ciclo atmosférico generalmente  reciclan mucho mas lento su ciclo por que los elementos son retenidos por las rocas y sedimentos durante largo tiempo geológico hasta las décadas a miles de milenios y no tienen una fase gaseosa: el fosforo y el azufre son 2 de los 36 elementos reciclados de esta materia.
 HIDROLOGICO: el agua circula entre el océano, el aire, la tierra y la boíta, en este ciclo también se distribuye el calor solar sobre la propia superficie del planeta.
Todo lo he entendido  bueno  mi conclusión con todo lo visto y analizado; hoy en día me doy cuenta que la materia circula desde los seres vivos hacia el ambiente abiótico, y viceversa. Esa circulación constituye los ciclos biogeoquímicos, que son los movimientos de agua, de carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo, azufre y otros elementos que en forma permanente se conectan con los componentes bióticos y abióticos de la Tierra. Las sustancias utilizadas por los seres vivos no se "pierden" aunque pueden llegar a sitios donde resultan inaccesibles para los organismos por un largo período. Sin embargo, casi siempre la materia se reutiliza y a menudo circula varias veces, tanto dentro de los ecosistemas como fuera de ellos.
Les recomiendo que se den cuenta del gran aprendizaje que se puede ver en estos procesos ya que nosotros como humanos nos debemos dar cuenta de lo que sucede en estos ecosistemas, y lo que me orgullece es que nosotros como humanos podemos mejorar estos ciclos pero jamás ay que cambiarlos ya que sus reacciones son demasiado fuertes que tal vez si nosotros los cambiamos pues podemos terminar con los elementos vivos. Ya que la materia es todo lo que nos rodea, les invito a que se den cuenta de que al estudiar y entender esto seria como un nuevo aprendizaje.

jueves, 1 de marzo de 2012

ENSAYO

LOS FACTORES QUE AFECTAN EL DESARROLLO DE UNA POBLACIÓN:
La situación ecológica del planeta ocupa los primeros renglones del listado de problemas que debe comenzar a franquear la humanidad al amanecer del nuevo milenio. Oleadas de profesionales de áreas técnicas y biológicas han venido aportando elementos para tal fin, pero la premura de soluciones exige políticas ambientales sostenibles no solo para ecosistemas sino también para colectivos humanos. Teniendo en cuenta que lo ambiental se constituye en un problema social, económico y político, el conocimiento científico del mundo social es, más que nunca, ineludible. No obstante, el quehacer del profesional de las ciencias sociales no ha sido reconocido en cantidad de instancias donde se toman determinaciones sobre asuntos ambientales, en los cuales, después de los recursos naturales, el componente social ocupa, en el mejor de los casos, un segundo o tercer renglón. Los científicos sociales tienen bastante para explorar y contribuir en aspectos relacionados con lo ecológico, por lo cual se exigen profesionales preparados mas allá de las fronteras de su propia rama. Dada la difícil situación ecológica del planeta, y tomando lo social como un componente de lo ambiental, se esbozaran algunos aspectos generales del quehacer de los científicos sociales en la gestión ambiental, como también los desafíos, limitantes y las potenciales áreas de acción al respecto.
Las problemáticas ecológicas a las cuales se enfrenta la humanidad, han hecho que se comiencen a aunar esfuerzos para conservar las áreas naturales que aún quedan, e intentar regular al máximo los efectos de la intervención del hombre sobre el medio, buscando así saldar la "deuda ecológica" que se ha contraído con una biosfera que resultó seriamente maltratada por la noción que, desde la revolución industrial, se ha tenido de desarrollo y progreso.
PRINCIPIOS CIENFIFICOS DE LAS CIENCIAS GEOAMBIENTALES:
Desde el siglo pasado, el desmedido e irracional aprovechamiento del espacio y de los recursos naturales condujo a su agotamiento y a la degradación del medio ambiente en general. En este siglo, en la década de los setenta, el desequilibrio ecológico dejó de ser latente y se percató la humanidad de que, contrario a lo que se creía, la tierra no podía reponerse tan fácilmente de la vertiginosa degradación, ni mucho menos era una despensa infinita de recursos. Hoy día, el agotamiento de los mismos amenaza las mínimas condiciones de vida para el hombre en algunas zonas del globo.
Así pues, la situación ecológica del planeta ocupa los primeros renglones del listado de problemas que debe comenzar a franquear la humanidad al amanecer del nuevo milenio. El clamor ambientalista que mundialmente se difunde hoy, día ha robado la atención de comunidades, gobiernos, ONGs y el sector privado. La cuestión ambiental se constituye en una importante plaza de vinculación de profesionales de todas las áreas del conocimiento. Se estima que para el año 2000 el ámbito de lo ambiental habrá incorporado aproximadamente 450.000 profesionales más de las que laboraban en el ramo tan solo en 1995 1.
En este panorama, el propósito de las siguientes líneas es enumerar algunos aspectos generales del papel que tienen las ciencias sociales en materia ambiental, puesto que estamos en un momento en el cual sociólogos, economistas, antropólogos, entre muchos otros, tienen bastante para explorar y contribuir en aspectos relacionados con lo ecológico dada su intrínseca relación con lo social. Ello es un interesante reto para dichas áreas del conocimiento, puesto que se exigen profesionales integrales que estén preparados más allá de las fronteras de su propia rama.
Aunque la relación hombre-medio y las causas de la degradación ambiental de alguna u otra forma ha sido estudiada analíticamente por las ciencias sociales y humanas 2, éstas no intervenían directamente en la realidad, solo la entendían separadamente desde su escuela, disciplina o paradigma correspondiente. Hasta hace pocos años dichas ciencias no estaban llamadas a brindar elementos propios en aspectos relacionados con la investigación y la toma de decisiones en torno a lo ambiental como tal y las problemáticas ecológicas del momento; cuando participaban lo hacían de forma extemporánea, tangencial o diferida. Este era un terreno básicamente abonado para los profesionales de las ciencias exactas y naturales. En torno a dichas ciencias se diseñaban y ejecutaban cuantiosas investigaciones y proyectos de tipo ambiental con un marcado carácter reduccionista a los recursos naturales.
SITUACIÓN Y PERSPECTIVA ACTUAL DE LA GEOGRAFÍA Y EL MEDIO AMBIENTE:
En su quehacer, no ha sido raro que las ciencias naturales y exactas hayan dejado de lado las particularidades de los grupos humanos que cohabitan el mismo espacio de su objeto de estudio, desconociendo así el entramado social que hace parte y tiene profunda incidencia en el medio. Durante mucho tiempo, para naturalistas y ecólogos ortodoxos, el hombre no dejaba de ser sencillamente la principal especie transformadora y perturbadora del medio y de los equilibrios ecológicos, estudiándolo prácticamente al mismo nivel de las especies de fauna y flora. Lo social era simplemente un agregado de individuos que se constituían en un componente de más al interior del ecosistema.
Los profesionales de las ciencias exactas y naturales reducían el análisis social al estudio de medidas conservacionistas, impulsados siempre por la errónea idea según la cual de lo social todos opinan y por ello cualquiera sabe. Sobre sus impresiones determinaban lo que podría ser lo más conveniente para los grupos humanos; rezagando así lo social, en el mejor de los casos, después de sus prioridades investigativas y científicas en particular, a un deformado segundo o tercer plano.
De hecho en materia ambiental algunos científicos han subvalorado a las ciencias sociales, sin tener en cuenta que tan difícil como conocer la dinámica de un ecosistema es trabajar y conocer la dinámica de grupos humanos. En el mejor de los casos, algunos técnicos y funcionarios han creído que lo social se reduce exclusivamente a reunir líderes o fuerzas vivas locales con las cuales, sumando buenas intenciones, intereses particulares y algo de sentido común, se toman decisiones de primera mano y así se da por completada la variable social de sus trabajos. 3
De esta manera algunos científicos, especialmente naturalistas, solo han perseguido conocer a cabalidad los componentes de la naturaleza misma, olvidando en contadas ocasiones que las sociedades tienen también su naturaleza y dinámica propia encerrada, en un complejo bagaje de elementos coexistentes en el entramado social.
Cuando las consecuencias de las perturbaciones del hombre en el medio se manifestaron en la progresiva contaminación de las aguas y el aire, la destrucción de la capa de ozono, el efecto invernadero, la acelerada deforestación de grandes extensiones de bosques, la pérdida de recursos genéticos del planeta, los cambios climáticos, entre otras, se comenzaron a conocer también en el mundo preocupantes indicadores de pobreza, enfermedades, crisis alimentaria, mala distribución del espacio en los asentamientos humanos y de las malas condiciones de vida de gran parte de los habitantes del planeta. En este momento se entendió que lo ambiental era también un problema de carácter social, económico, e incluso jurídico y político.
Desde entonces la preocupación ambiental se extendió a las ciencias sociales, creándose un consenso en torno a la reflexión de estos problemas con el concurso de ellas, además de las naturales y exactas, por supuesto. Tan solo hasta la década pasada, los profesionales de las ciencias sociales habían tenido un pasivo y tímido papel en la investigación y toma de decisiones en aspectos relacionados con el medio ambiente.
Pero el, tan de moda, concepto de Desarrollo Sostenible resaltado en la Conferencia de Río (1992) introduce tres elementos básicos que necesariamente entran a mediar toda cuestión ambiental: crecimiento económico, conservación ambiental e ideales de conseguir un bienestar para el hombre persiguiendo niveles óptimos de calidad de vida, sin poner en riesgo las condiciones para que las futuras generaciones disfruten de un ambiente sano; entendiéndose éste último ya dentro del orden de los derechos humanos.
Una variable componente del desarrollo sostenible es la comunidad, en su acepción más amplia: la población.
"En general las definiciones de sostenibilidad incluyen algunos o todos los conceptos relacionados con la sostenibilidad ecológica, económica y social; (...) sostenibilidad social en el sentido de que el manejo y la organización sean compatibles con los valores culturales y éticos del grupo involucrado y de la sociedad (equidad), lo que lo hace aceptable por esas comunidades u organizaciones y da continuidad al sistema en el tiempo".4
Con la dimensión que toma la sociedad, las ciencias sociales comienzan a vincularse en todo proceso asociado al mejoramiento del medio ambiente. Dichas ciencias se empiezan a reivindicar al agudizarse los problemas ecológicos a escala mundial, cuando más urgente se volvió la búsqueda de soluciones sustentables. En este sentido, lo ambiental se asume como una seria responsabilidad ética del hombre consigo mismo y con la naturaleza.
El ambientalismo como ola de esfuerzos por preservar los bosques que quedan, administrar el acceso al medio e intentar controlar los procesos que degradan la biosfera y los recursos naturales, se constituye en un centro de problemas e ideas sumamente interesante para las ciencias sociales. Los estudiosos de lo social pueden contribuir a un análisis del ambientalismo como moda, como cultura, como slogan de grupos y movimientos sociales, como cuestión de cambio de valores de la sociedad y la civilización, o como se quiera tomar en el sin fin de expresiones del ambientalismo como tal 5. Pero, a pesar de lo interesante y novedoso que pueda ser el aporte de las ciencias sociales al respecto, de alguna u otra forma continua siendo básicamente reflexivo.
Sin lugar a dudas, por lo integral que resulta ser el estudio de lo relacionado con el medio ambiente, éste ya no se limita únicamente a proteger y conservar áreas naturales o al uso sensato de los recursos naturales. El medio ambiente, además de ser un espacio con cosas físicas (recursos naturales) comprende también elementos simbólicos, culturales y sociales. De esta forma, todo proyecto en torno a lo ambiental debe comenzar a integrar lo social a partir de la indiscutible relación que existe entre el hombre (la sociedad) y el medio (la naturaleza), dada la interdependencia y reciprocidad de causas y efectos que tiene la una sobre la otra, con las problemáticas de desequilibrio que al respecto se presentan.
"La degradación del medio natural y la degradación del medio social son dos manifestaciones de un mismo problema".6 Resulta equivocado pensar que la causa de la tala de bosques, por poner un ejemplo, se reduce únicamente al acelerado proceso extractivo de maderas, a la potrerización para la ganadería o a la implementación de monocultivos extensivos. Entre otros, los procesos que también inducen a la deforestación, y que a su vez ésta genera, están íntimamente relacionados con problemas de tipo social, entre los cuales se pueden mencionar las difíciles condiciones de vida de los que allí habitan, la pobreza, la carencia de servicios básicos y la ausencia Estatal. También se conjugan las consecuencias de la presión social sobre los ecosistemas, con el conflicto que genera la tenencia del suelo y con los efectos de las políticas agrarias. La insostenibilidad ambiental de tal o cual actividad económica (sea agrícola, ganadera, forestal, extractiva o de servicios) aún está distante de otras alternativas económicas que demandan las personas. Quiérase o no, la deforestación se correlaciona con el comportamiento de variables demográficas (migraciones, densidad poblacional), con fenómenos como la violencia y sus desplazados, el narcotrafico, y un sin fin de problemáticas que hacen parte del amplio abanico de objetos de estudio de las ciencias sociales.
Como conclusión: todo estudio encaminado a conocer y remediar desequilibrios ecológicos y problemas ambientales, necesariamente tiene que incluir la comprensión de lo social como parte de éstos.
"Las causas que han producido lo particular de la amenaza y de la destrucción del medio ambiente natural son, ante todo, y de eso estamos convencidos, problemas de índole humana y cultural, cuyas raíces se encuentran en el orden económico y social que determina las formas de vida de una sociedad. Es decir, es más un problema de las ciencias humanas, que de las ciencias exactas y naturales, ya que desde el punto de vista de éstas últimas disciplinas las soluciones son factibles y efectivas".
Por consiguiente, los problemas ambientales que hoy surgen se deben a la mezcla de elementos naturales, socioculturales y económicos, y, precisamente, su solución se encuentra fundada en gran parte en la lógica social que estos contienen y a las cuales se deben. Las ciencias sociales pueden contribuir en este campo aportando insumos y proponiendo soluciones sí es el caso, buscando ante todo que las políticas ambientales sean acordes a las dimensiones y realidades humanas, sociales, económicas y culturales de los lugares donde se implementen. Esta es la única forma posible que existe para que las políticas ambientales, abarcando el componente social, puedan ser realmente viables persiguiendo en serio los ideales del denominado Desarrollo Sostenible.
nicolas bernal macedo 3302