viernes, 15 de junio de 2012

ENSAYO

EPOANS

ENSAYO:
“LOS CICLOS BIOGEOTECNOLOGICOS EN  EL ENTORNO”

NOMBRE DEL ALUMNO:
NICOLAS BERNAL MARCEDO   3302

NOMBRE DEL MAESTRO:
ANTONIO TRUJILLO HERNANDEZ

CICLO ESCOLAR:
2011-2012


GRADO:   GRADO: III

FECHA:
 MIERCOLES 12 DE JUNIO DE 2012


SITIOS WEB:
www.los elementos químicos en la biología.com
Libro: geografía y medio ambiente  autor: Nicéforo roldan


Empezaremos por saber que nuestro planeta siempre ha existido una serie de elementos que sostiene la vida de los seres vivos tales como el oxigeno y el nitrógeno entre otros si estos elementos son traídos de la tierra sin posibilidad de recuperarlos, llegaría el momento  en el que ocurriría un desequilibrio en la misma biosfera, para que esto no ocurra existe un considerable numero de microrganismos ya que estos sirven o se emplean, hacen su trabajo es decir se descomponen ya que al morir los seres vivos pues pasan por el proceso de descomposición de moléculas orgánicas de estos y forman moléculas inorgánicas sencillas que envuelven al medio ambiente, estableciendo así un ciclo cerrado de elementos inorgánicos así como los animales y demás seres vivos ya que estos aprovechan y se benefician alimentándose de la materia inorgánica del mismo modo estas satisfacen las suyas extrayendo los nutrientes inorgánicos del sustrato o medio ambiente.
Ciertamente los ciclos no se desarrollan con una velocidad uniforme, ay ocasiones en que los propios elementos son retenidos por mucho tiempo y por un organismo ya que tardan para regresar al medio o a todo este ciclo ya que va desde la materia orgánica y que incorpora a los organismos desde el suelo siendo aprovechado por los seres autótrofos y luego por los heterótrofos y a estos se le conoce como: “ciclos biogeoquímicos” es decir el flujo de energía que existe en el ecosistema   es abierto pues al ser utilizado en el seno de los niveles tróficos  y para el mantenimiento de las funciones propias de los seres vivos se degrada en forma de calor, en cambio el flujo de materiales en gran medida  son cerrados ya que los nutrientes son reciclados cuando la materia orgánica del suelo ( restos) es transformada por los descomponedores de moléculas orgánicas e inorgánicas que bien son los que se incorporan a cadenas tróficas así como los animales y demás seres vivos que aprovechan y benefician aprovechándose  de la materia orgánica  del mismo modos estas satisfacen los suyos extrayéndose de los nutrientes inorgánicos o de los sustratos o medio ambiente ciertamente estos ciclos no se han desarrollado siempre con una velocidad uniforme. También encontré que ay 3 tipos de ciclos, los  cuales serian:
GASEOSO: bueno los nutrientes circulan principalmente entre la atmosfera y  los organismos vivos ya que en la mayoría de estos ciclos biogeoquímicos o elementos reciclados rápidamente con frecuencia en horas o días de los principales ciclos gaseosos como el: carbono, oxígeno e hidrogeno. 
SEDIMENTARIO: entre los nutrientes circulan entre la corteza terrestre como:                      (suelo, rocas y sedimentos) la hidrosfera y los organismos vivos en los elementos de este ciclo atmosférico generalmente  reciclan mucho mas lento su ciclo por que los elementos son retenidos por las rocas y sedimentos durante largo tiempo geológico hasta las décadas a miles de milenios y no tienen una fase gaseosa: el fosforo y el azufre son 2 de los 36 elementos reciclados de esta materia.
 HIDROLOGICO: el agua circula entre el océano, el aire, la tierra y la boíta, en este ciclo también se distribuye el calor solar sobre la propia superficie del planeta.
Todo lo he entendido  bueno  mi conclusión con todo lo visto y analizado; hoy en día me doy cuenta que la materia circula desde los seres vivos hacia el ambiente abiótico, y viceversa. Esa circulación constituye los ciclos biogeoquímicos, que son los movimientos de agua, de carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo, azufre y otros elementos que en forma permanente se conectan con los componentes bióticos y abióticos de la Tierra. Las sustancias utilizadas por los seres vivos no se "pierden" aunque pueden llegar a sitios donde resultan inaccesibles para los organismos por un largo período. Sin embargo, casi siempre la materia se reutiliza y a menudo circula varias veces, tanto dentro de los ecosistemas como fuera de ellos.
Les recomiendo que se den cuenta del gran aprendizaje que se puede ver en estos procesos ya que nosotros como humanos nos debemos dar cuenta de lo que sucede en estos ecosistemas, y lo que me orgullece es que nosotros como humanos podemos mejorar estos ciclos pero jamás ay que cambiarlos ya que sus reacciones son demasiado fuertes que tal vez si nosotros los cambiamos pues podemos terminar con los elementos vivos. Ya que la materia es todo lo que nos rodea, les invito a que se den cuenta de que al estudiar y entender esto seria como un nuevo aprendizaje.

jueves, 1 de marzo de 2012

ENSAYO

LOS FACTORES QUE AFECTAN EL DESARROLLO DE UNA POBLACIÓN:
La situación ecológica del planeta ocupa los primeros renglones del listado de problemas que debe comenzar a franquear la humanidad al amanecer del nuevo milenio. Oleadas de profesionales de áreas técnicas y biológicas han venido aportando elementos para tal fin, pero la premura de soluciones exige políticas ambientales sostenibles no solo para ecosistemas sino también para colectivos humanos. Teniendo en cuenta que lo ambiental se constituye en un problema social, económico y político, el conocimiento científico del mundo social es, más que nunca, ineludible. No obstante, el quehacer del profesional de las ciencias sociales no ha sido reconocido en cantidad de instancias donde se toman determinaciones sobre asuntos ambientales, en los cuales, después de los recursos naturales, el componente social ocupa, en el mejor de los casos, un segundo o tercer renglón. Los científicos sociales tienen bastante para explorar y contribuir en aspectos relacionados con lo ecológico, por lo cual se exigen profesionales preparados mas allá de las fronteras de su propia rama. Dada la difícil situación ecológica del planeta, y tomando lo social como un componente de lo ambiental, se esbozaran algunos aspectos generales del quehacer de los científicos sociales en la gestión ambiental, como también los desafíos, limitantes y las potenciales áreas de acción al respecto.
Las problemáticas ecológicas a las cuales se enfrenta la humanidad, han hecho que se comiencen a aunar esfuerzos para conservar las áreas naturales que aún quedan, e intentar regular al máximo los efectos de la intervención del hombre sobre el medio, buscando así saldar la "deuda ecológica" que se ha contraído con una biosfera que resultó seriamente maltratada por la noción que, desde la revolución industrial, se ha tenido de desarrollo y progreso.
PRINCIPIOS CIENFIFICOS DE LAS CIENCIAS GEOAMBIENTALES:
Desde el siglo pasado, el desmedido e irracional aprovechamiento del espacio y de los recursos naturales condujo a su agotamiento y a la degradación del medio ambiente en general. En este siglo, en la década de los setenta, el desequilibrio ecológico dejó de ser latente y se percató la humanidad de que, contrario a lo que se creía, la tierra no podía reponerse tan fácilmente de la vertiginosa degradación, ni mucho menos era una despensa infinita de recursos. Hoy día, el agotamiento de los mismos amenaza las mínimas condiciones de vida para el hombre en algunas zonas del globo.
Así pues, la situación ecológica del planeta ocupa los primeros renglones del listado de problemas que debe comenzar a franquear la humanidad al amanecer del nuevo milenio. El clamor ambientalista que mundialmente se difunde hoy, día ha robado la atención de comunidades, gobiernos, ONGs y el sector privado. La cuestión ambiental se constituye en una importante plaza de vinculación de profesionales de todas las áreas del conocimiento. Se estima que para el año 2000 el ámbito de lo ambiental habrá incorporado aproximadamente 450.000 profesionales más de las que laboraban en el ramo tan solo en 1995 1.
En este panorama, el propósito de las siguientes líneas es enumerar algunos aspectos generales del papel que tienen las ciencias sociales en materia ambiental, puesto que estamos en un momento en el cual sociólogos, economistas, antropólogos, entre muchos otros, tienen bastante para explorar y contribuir en aspectos relacionados con lo ecológico dada su intrínseca relación con lo social. Ello es un interesante reto para dichas áreas del conocimiento, puesto que se exigen profesionales integrales que estén preparados más allá de las fronteras de su propia rama.
Aunque la relación hombre-medio y las causas de la degradación ambiental de alguna u otra forma ha sido estudiada analíticamente por las ciencias sociales y humanas 2, éstas no intervenían directamente en la realidad, solo la entendían separadamente desde su escuela, disciplina o paradigma correspondiente. Hasta hace pocos años dichas ciencias no estaban llamadas a brindar elementos propios en aspectos relacionados con la investigación y la toma de decisiones en torno a lo ambiental como tal y las problemáticas ecológicas del momento; cuando participaban lo hacían de forma extemporánea, tangencial o diferida. Este era un terreno básicamente abonado para los profesionales de las ciencias exactas y naturales. En torno a dichas ciencias se diseñaban y ejecutaban cuantiosas investigaciones y proyectos de tipo ambiental con un marcado carácter reduccionista a los recursos naturales.
SITUACIÓN Y PERSPECTIVA ACTUAL DE LA GEOGRAFÍA Y EL MEDIO AMBIENTE:
En su quehacer, no ha sido raro que las ciencias naturales y exactas hayan dejado de lado las particularidades de los grupos humanos que cohabitan el mismo espacio de su objeto de estudio, desconociendo así el entramado social que hace parte y tiene profunda incidencia en el medio. Durante mucho tiempo, para naturalistas y ecólogos ortodoxos, el hombre no dejaba de ser sencillamente la principal especie transformadora y perturbadora del medio y de los equilibrios ecológicos, estudiándolo prácticamente al mismo nivel de las especies de fauna y flora. Lo social era simplemente un agregado de individuos que se constituían en un componente de más al interior del ecosistema.
Los profesionales de las ciencias exactas y naturales reducían el análisis social al estudio de medidas conservacionistas, impulsados siempre por la errónea idea según la cual de lo social todos opinan y por ello cualquiera sabe. Sobre sus impresiones determinaban lo que podría ser lo más conveniente para los grupos humanos; rezagando así lo social, en el mejor de los casos, después de sus prioridades investigativas y científicas en particular, a un deformado segundo o tercer plano.
De hecho en materia ambiental algunos científicos han subvalorado a las ciencias sociales, sin tener en cuenta que tan difícil como conocer la dinámica de un ecosistema es trabajar y conocer la dinámica de grupos humanos. En el mejor de los casos, algunos técnicos y funcionarios han creído que lo social se reduce exclusivamente a reunir líderes o fuerzas vivas locales con las cuales, sumando buenas intenciones, intereses particulares y algo de sentido común, se toman decisiones de primera mano y así se da por completada la variable social de sus trabajos. 3
De esta manera algunos científicos, especialmente naturalistas, solo han perseguido conocer a cabalidad los componentes de la naturaleza misma, olvidando en contadas ocasiones que las sociedades tienen también su naturaleza y dinámica propia encerrada, en un complejo bagaje de elementos coexistentes en el entramado social.
Cuando las consecuencias de las perturbaciones del hombre en el medio se manifestaron en la progresiva contaminación de las aguas y el aire, la destrucción de la capa de ozono, el efecto invernadero, la acelerada deforestación de grandes extensiones de bosques, la pérdida de recursos genéticos del planeta, los cambios climáticos, entre otras, se comenzaron a conocer también en el mundo preocupantes indicadores de pobreza, enfermedades, crisis alimentaria, mala distribución del espacio en los asentamientos humanos y de las malas condiciones de vida de gran parte de los habitantes del planeta. En este momento se entendió que lo ambiental era también un problema de carácter social, económico, e incluso jurídico y político.
Desde entonces la preocupación ambiental se extendió a las ciencias sociales, creándose un consenso en torno a la reflexión de estos problemas con el concurso de ellas, además de las naturales y exactas, por supuesto. Tan solo hasta la década pasada, los profesionales de las ciencias sociales habían tenido un pasivo y tímido papel en la investigación y toma de decisiones en aspectos relacionados con el medio ambiente.
Pero el, tan de moda, concepto de Desarrollo Sostenible resaltado en la Conferencia de Río (1992) introduce tres elementos básicos que necesariamente entran a mediar toda cuestión ambiental: crecimiento económico, conservación ambiental e ideales de conseguir un bienestar para el hombre persiguiendo niveles óptimos de calidad de vida, sin poner en riesgo las condiciones para que las futuras generaciones disfruten de un ambiente sano; entendiéndose éste último ya dentro del orden de los derechos humanos.
Una variable componente del desarrollo sostenible es la comunidad, en su acepción más amplia: la población.
"En general las definiciones de sostenibilidad incluyen algunos o todos los conceptos relacionados con la sostenibilidad ecológica, económica y social; (...) sostenibilidad social en el sentido de que el manejo y la organización sean compatibles con los valores culturales y éticos del grupo involucrado y de la sociedad (equidad), lo que lo hace aceptable por esas comunidades u organizaciones y da continuidad al sistema en el tiempo".4
Con la dimensión que toma la sociedad, las ciencias sociales comienzan a vincularse en todo proceso asociado al mejoramiento del medio ambiente. Dichas ciencias se empiezan a reivindicar al agudizarse los problemas ecológicos a escala mundial, cuando más urgente se volvió la búsqueda de soluciones sustentables. En este sentido, lo ambiental se asume como una seria responsabilidad ética del hombre consigo mismo y con la naturaleza.
El ambientalismo como ola de esfuerzos por preservar los bosques que quedan, administrar el acceso al medio e intentar controlar los procesos que degradan la biosfera y los recursos naturales, se constituye en un centro de problemas e ideas sumamente interesante para las ciencias sociales. Los estudiosos de lo social pueden contribuir a un análisis del ambientalismo como moda, como cultura, como slogan de grupos y movimientos sociales, como cuestión de cambio de valores de la sociedad y la civilización, o como se quiera tomar en el sin fin de expresiones del ambientalismo como tal 5. Pero, a pesar de lo interesante y novedoso que pueda ser el aporte de las ciencias sociales al respecto, de alguna u otra forma continua siendo básicamente reflexivo.
Sin lugar a dudas, por lo integral que resulta ser el estudio de lo relacionado con el medio ambiente, éste ya no se limita únicamente a proteger y conservar áreas naturales o al uso sensato de los recursos naturales. El medio ambiente, además de ser un espacio con cosas físicas (recursos naturales) comprende también elementos simbólicos, culturales y sociales. De esta forma, todo proyecto en torno a lo ambiental debe comenzar a integrar lo social a partir de la indiscutible relación que existe entre el hombre (la sociedad) y el medio (la naturaleza), dada la interdependencia y reciprocidad de causas y efectos que tiene la una sobre la otra, con las problemáticas de desequilibrio que al respecto se presentan.
"La degradación del medio natural y la degradación del medio social son dos manifestaciones de un mismo problema".6 Resulta equivocado pensar que la causa de la tala de bosques, por poner un ejemplo, se reduce únicamente al acelerado proceso extractivo de maderas, a la potrerización para la ganadería o a la implementación de monocultivos extensivos. Entre otros, los procesos que también inducen a la deforestación, y que a su vez ésta genera, están íntimamente relacionados con problemas de tipo social, entre los cuales se pueden mencionar las difíciles condiciones de vida de los que allí habitan, la pobreza, la carencia de servicios básicos y la ausencia Estatal. También se conjugan las consecuencias de la presión social sobre los ecosistemas, con el conflicto que genera la tenencia del suelo y con los efectos de las políticas agrarias. La insostenibilidad ambiental de tal o cual actividad económica (sea agrícola, ganadera, forestal, extractiva o de servicios) aún está distante de otras alternativas económicas que demandan las personas. Quiérase o no, la deforestación se correlaciona con el comportamiento de variables demográficas (migraciones, densidad poblacional), con fenómenos como la violencia y sus desplazados, el narcotrafico, y un sin fin de problemáticas que hacen parte del amplio abanico de objetos de estudio de las ciencias sociales.
Como conclusión: todo estudio encaminado a conocer y remediar desequilibrios ecológicos y problemas ambientales, necesariamente tiene que incluir la comprensión de lo social como parte de éstos.
"Las causas que han producido lo particular de la amenaza y de la destrucción del medio ambiente natural son, ante todo, y de eso estamos convencidos, problemas de índole humana y cultural, cuyas raíces se encuentran en el orden económico y social que determina las formas de vida de una sociedad. Es decir, es más un problema de las ciencias humanas, que de las ciencias exactas y naturales, ya que desde el punto de vista de éstas últimas disciplinas las soluciones son factibles y efectivas".
Por consiguiente, los problemas ambientales que hoy surgen se deben a la mezcla de elementos naturales, socioculturales y económicos, y, precisamente, su solución se encuentra fundada en gran parte en la lógica social que estos contienen y a las cuales se deben. Las ciencias sociales pueden contribuir en este campo aportando insumos y proponiendo soluciones sí es el caso, buscando ante todo que las políticas ambientales sean acordes a las dimensiones y realidades humanas, sociales, económicas y culturales de los lugares donde se implementen. Esta es la única forma posible que existe para que las políticas ambientales, abarcando el componente social, puedan ser realmente viables persiguiendo en serio los ideales del denominado Desarrollo Sostenible.
nicolas bernal macedo 3302     

lunes, 28 de noviembre de 2011

video, magnetismo terrestre

mapas






informacion

El magnetismo terrestre
La tierra se comporta como un imán permanente cuyos polos no coinciden con los geográficos y cuyas líneas de flujo no son siempre paralelas a los meridianos.
Las cartas náuticas
Sumario:
           Definición del magnetismo terrestre
           La declinación y la inclinación magnética

Sumario general      
El campo magnético que genera la tierra fue descubierto en el siglo II al colgar de un hilo una barra de imán natural y comprobar que siempre se quedaba orientada en una dirección que coincidía aproximadamente con la norte-sur. Al extremo que quedaba orientado al norte se le denominó polo norte y su contrario polo sur. A partir de este descubrimiento se desarrolló el compás magnético, el instrumento más importante en la historia de la navegación.
Más tarde se descubrió que la tierra se comporta como un gigantesco imán permanente con sus polos, definidos como el polo norte magnético y al polo sur magnético, situados cerca de los polos geográficos pero sin coincidir con ellos. Estos polos no permanecen fijos, variando su posición con los años.
 Líneas isógonas en 1976
La declinación magnética: líneas isógonas
La diferencia de ángulo entre el norte magnético y el geográfico recibe el nombre de declinación magnética o variación magnética. El valor de este ángulo no es constante en todos los puntos de la tierra.
Esta variación se representa en los mapas mediante las denominadas líneas isógonas que son las que representan puntos con igual declinación magnética.
A la declinación magnética en un punto dado o en una zona concreta se la denomina declinación magnética local y se representa en las rosas magnéticas de todas las cartas náuticas de la zona en cuestión en grados y minutos. Esto tiene una gran importancia en la navegación tradicional. Al trazar un rumbo, el navegante siempre debe tener en cuenta la declinación magnética. (Ver en el capítulo [Rumbos] la forma de tener en cuenta la declinación magnética especificada en las cartas)
La inclinación magnética terrestre
Las líneas de flujo del campo magnético terrestre no son siempre paralelas a la superficie de la tierra, sino que forman un ángulo respecto a la horizontal que varía con la latitud. Este ángulo recibe el nombre de inclinación magnética y tiene una importancia fundamental en el diseño y calibración de los compases. (Ver el capítulo [La inclinación magnética y el compás]

Magnetismo terrestre.
 El fenómeno del magnetismo terrestre se debe a que toda la Tierra se comporta como un gigantesco imán. Aunque no fue hasta 1600 que se señaló esta similitud, los efectos del magnetismo terrestre se habían utilizado mucho antes en las brújulas primitivas. El nombre dado a los polos de un imán (Norte y Sur) se debe a esta similitud.
Un hecho a destacar es que los polos magnéticos de la Tierra no coinciden con los polos geográficos de su eje. Las posiciones de los polos magnéticos no son constantes y muestran ligeros cambios de un año para otro, e incluso existe una pequeñísima variación diurna solo detectable con instrumentos especiales.
             
Declinación.
La diferencia angular entre el Norte magnético y el Norte geográfico, se denomina declinación.
La declinación es Este cuando el norte magnético está al este del norte geográfico, y es Oeste cuando el norte magnético está al oeste del norte geográfico. En España la declinación es Oeste.
La declinación varía de un lugar a otro. Dado que las variaciones no son muy grandes, se suele asumir una misma declinación para zonas geográficas próximas (p.ejemplo la Península Ibérica, uno o más Estados en EE.UU, etc...).
             
Inclinación.
 Dependiendo de la zona magnética del planeta en la que nos encontremos la aguja de nuestra brújula puede llegar a inclinarse sobre una superficie totalmente nivelada, hasta  llegar a tocar el cristal protector y bloquearse. Este efecto es consecuencia directa de la curvatura de la tierra y de encontrarse en latitudes muy cercanas o alejadas del polo magnético.
Así pues, en latitudes cercanas al Polo Norte magnético, la aguja tenderá a bajar, mientras que en latitudes cercanas al polo sur, la aguja tenderá a subir.
Para solucionar este problema existe un tipo de brújulas llamadas de "Tipo Global", que lo corrigen.
Origen del Magnetismo Terrestre

 
Proposición de Blackett
  Es un hecho misterioso que el eje magnético de la Tierra esté cerca de su eje de rotación, que los polos magnéticos, donde la fuerza magnética apunta directamente hacia abajo, están muy cercanos a los geográficos. William Gilbert vio esto como una evidencia de  que la rotación y el magnetismo provenían de la misma causa:
  "El movimiento diurno es debido a causas que han de ser indagadas, provenientes del vigor magnétick y de los cuerpos confederados."
Gilbert creía que la Tierra giraba debido a que era magnética. P.M. Blackett, que ganó el Premio Nobel en 1948 por su trabajo sobre los rayos cósmicos, consideraba seriamente la posibilidad contraria, que la Tierra era magnética debido a que giraba alrededor de su eje. En un tiempo, Blackett sugirió que quizás existía un nuevo fenómeno universal, que cualquier objeto girando estaba intrínsecamente magnetizado. 
  Al principio esto no pareció una mala idea. Los electrones y protones, por ejemplo, tienen un "spin" (giro) intrínseco que les proporciona propiedades parecidas a les de un objeto sólido girando, y también tienen una magnetización intrínseca, que los convierte en diminutos imanes, alineados con sus ejes de giro. En los materiales normales, estos imanes atómicos apuntan en todas las direcciones posibles, con lo que sus efectos se contrarrestan. 
  Pero en lo concerniente a la Tierra, las conjeturas de Blackett estaban equivocadas. Los experimentos con objetos girando, que por esta teoría deberían producir una magnetización medible, mostraron que no la tenían. Posteriores observaciones también mostraron que durante las últimas decenas de millones de años, la polaridad magnética de la Tierra se invirtió varias veces, algo que no permitiría la predicción de Blackett. 


     
El centro de la Tierra
  La forma de propagarse las ondas sísmicas nos dicen que la Tierra tiene en el centro un núcleo líquido denso, que ocupa la mitad del radio terrestre, y dentro de este un núcleo interno sólido. Se cree mayoritariamente que su centro está constituido de hierro fundido, posiblemente mezclado con níquel y azufre. La densidad aparenta ser la adecuada, y el hierro, que de entre todos los elementos es el que tiene el núcleo más estable, abunda en el universo. Se concentra en el centro de la Tierra porque es pesado, por la misma razón que cuando se extrae de su mena, se hunde al fondo del horno de tostado. 
  La Energía es la moneda con la que se pagan la mayoría de los procesos en la naturaleza. El magnetismo terrestre no es una excepción, y su energía parece provenir de los movimientos de flujo en el centro de la Tierra, de movimientos circulatorios que ayudan a liberar el calor producido. De forma similar, nuestro tiempo atmosférico está dirigido por los flujos de aire circulantes que ayudan a mantener fresco el suelo, donde se absorbe mucha de la luz solar. 

  Los científicos no están seguros de lo que proporciona el calor en el centro de la Tierra. Quizá provenga de algo del hierro que se solidifica y se une al núcleo central, o quizá esté generado por la radioactividad, como el calor que se genera en la corteza terrestre. Los flujos son muy lentos y la energía implicada es solo una pequeña parte del total de la energía térmica contenida en el centro. 
  Se cree que el metal fundido esta circulando. Al moverse a través del campo magnético existente, crea un sistema de corrientes eléctricas que se extienden por el centro, de forma parecida a la dinamo de disco de Faraday, que se abordó anteriormente. Las corrientes crean un campo magnético, una distribución de las fuerzas magnéticas, y la esencia del problema de la dinamo autosostenida es encontrar soluciones tales que el campo magnético resultante sea también el campo requerido para generar la primera corriente. 
  En realidad, ese solo es el menor nivel del problema, en el que se es libre para formular los movimientos. Para resolver el problema completo necesitamos información sobre las fuentes caloríficas, y estas fuentes deben de ser capaces de impulsar los movimientos que también resuelvan el problema de la dinamo. 
  Tales problemas no son fáciles. Implican matemáticas complejas que todavía no están completamente resueltas. 


El Magnetismo Solar
  Una limitación, relacionada con el fallo de la teoría de Blackett, es que cualquier circuito girando como un cuerpo sólido no producirá "corrientes de dinamo". Aún en el caso de que parte del circuito siga al eje de rotación, y pueda, por tanto, ser vista como no giratoria, el giro sólido no creará ninguna corriente. Una característica esencial de la dinamo de disco de Faraday es que la parte de su circuito que está fuera del disco no comparte su giro. 
  Por consiguiente, la rotación del Sol alrededor de su eje no contribuye, por si misma, a su magnetismo. Lo que es importante en este caso es que el Sol no gira como una esfera sólida. Su ecuador tiene un período de rotación menor que el las latitudes mayores-- sobre 25 días para el ecuador, 27 días para la latitud de 40 grados (entretanto la Tierra se mueve alguna distancia alrededor del Sol, por lo que desde aquí los períodos aparentan ser de 27 y 29 días). Si la Tierra girase así, Florida (por ejemplo) pronto se desgajaría del resto de los EE. UU. Hacia el Océano Atlántico. Ese movimiento asimétrico, que deforma la superficie, puede impulsar una dinamo y en el caso del Sol, se cree que es la origen del magnetismo de las manchas solares. 
Teoría de la Dinamo
  Antes de que los matemáticos afronten un problema complejo, prueban soluciones simples (un chiste sobre un modelo matemático de producción de leche: Suponiendo una vaca esférica de radio R, llena uniformemente de leche...). No hay esa suerte aquí: pronto, en 1931, Thomas G. Cowling en Inglaterra, probó que ninguna dinamo auto sostenida en el centro de la Tierra puede tener un eje de simetría. 
  Walter Elsasser, de la Universidad de Utah (luego en Johns Hopkins) abordó en los 1940s un ataque frontal sobre el problema tridimensional. No llegó a ninguna parte: las ecuaciones se hicieron más y más intrincadas y se fue a los detalles. Otros tuvieron experiencias similares. Solo en 1964 publicó Stanislaw Braginsky en Rusia las primeras soluciones válidas, asumiendo que el campo tenía en su mayoría una simetría axial y calculando su pequeña desviación de la simetría.   
  La solución al problema completo, incluyendo el flujo calorífico, es mucho más difícil. No solo no estamos seguros del origen del calor, sino que cualquier movimiento causado por él está muy modificado por el giro de la Tierra. Esta modificación es una característica principal de los movimientos a gran escala en la atmósfera, que origina que los huracanes y tormentas se arremolinen en su forma característica. En 1955, Eugene Parker propuso un mecanismo por el cual tales remolinos, en los flujos ascendentes de la atmósfera solar, podrían crear campos de dinamo. 
  Vistas desde arriba, la dirección del remolino de las borrascas en la atmósfera siempre es antidextrogiro (contrario a la agujas del reloj) al norte del ecuador y dextrogiro (en sentido de las agujas del reloj) al sur de él. Esta asimetría se prevé también en los flujos ascendentes en el centro de la Tierra, y Steenbeck et al., en Alemania, expuso en 1966 que, gracias a eso, los modelos de convección desordenados pueden producir un "campo de dinamo" medio. Esto se conoce como "efecto alfa", debido a que implica una cantidad matemática designada por la letra griega α (alfa)--pero los detalles son muy complicados para describirlos aquí.
Magnetismo terrestre.
La Tierra, se preguntó William Gilbert, ¿no sería un inmenso imán? Gilbert dio los pasos para entender por qué una brújula se orienta en la dirección Norte –Sur. Pensó que la Tierra necesariamente debe comportarse como un imán gigante cuyo polo norte magnético debe atraerse con el polo sur de la brújula y viceversa, el polo sur magnético de la Tierra debe atraer al polo norte de la brújula.          
Para verificar esta hipótesis, el incansable experimentador construye un imán esférico, su famosa Microgé (Tierra minúscula), y al aproximar a su imán, una pequeña aguja magnética móvil en torno de su centro de gravedad, muestra que ésta se comporta igual que una brújula de inclinación (brújula que mide el ángulo de inclinación del campo magnético de la Tierra con respecto a la horizontal) suspendida en el plano de un meridiano de la Tierra.
           

Gilbert
creyó que los polos magnéticos del globo coincidían con los geográficos, sin embargo, La brújula no apunta siempre hacia el norte geográfico , de esto ya se habían percatado los chinos en el siglo XII antes de Cristo y hoy día se sabe que el polo norte geográfico está en un lugar diferente al polo magnético(polo sur magnético) hacia el que apunta una brújula. El polo norte geográfico está en Groenlandia y el polo magnético está en las Islas Reina Elizabeth.

Según Paul Hewitt
(Física Conceptual, 2 a Edición en español) …. ” No se sabe a ciencia cierta por qué la Tierra es un imán. La configuración del campo magnético terrestre es como la de un potente imán de barra colocado cerca del centro del planeta. Pero la Tierra no es un trozo de hierro magnetizado como el imán de barra. Está demasiado caliente para que los átomos individuales permanezcan alineados.
Las corrientes que fluyen en la región ígnea de la Tierra, bajo la corteza, constituyen una mejor explicación del campo magnético terrestre.

La mayoría de los estudiosos de las ciencias de la Tierra piensan que el campo magnético terrestre se debe al movimiento de partículas cargadas que giran en el interior del planeta. Dado el gran tamaño de la Tierra, la rapidez de las partículas cargadas tendría que ser menor que un milímetro por segundo para producir el campo.
Otra posible explicación del campo magnético terrestre son las corrientes de convección que se originan debido al calor del núcleo (Ver figura).     

El calor de la Tierra se debe a la energía nuclear que se libera en el proceso de decaimiento radiactivo. Tal vez el campo magnético de la Tierra sea producto de la combinación de las corrientes de convección con los efectos de la rotación terrestre. Pero se requieren otros estudios para establecer una explicación más firme.
Sea cual sea su causa, el campo magnético de la Tierra no es estable, sino que se desplaza en el curso de las eras geológicas. Las pruebas de este hecho vienen del análisis de las propiedades magnéticas de los estratos rocosos. Los átomos de hierro en estado de fusión tienden a alinearse con el campo magnético terrestre. Cuando el hierro se solidifica la dirección del campo magnético queda registrada en la orientación de los dominios magnéticos de las rocas. Podemos medir el leve magnetismo resultante por medio de instrumentos muy sensibles. Así, midiendo el magnetismo de diversas muestras de roca provenientes de estratos que se han formado en periodos distintos podemos elaborar mapas del campo magnético terrestre en diversas eras. Los rastros que quedan en las rocas muestran que ha habido épocas en que el campo magnético terrestre se ha reducido a cero para luego invertirse.
Durante los últimos 5 millones de años se han efectuado más de veinte inversiones. La más reciente data de hace 700 000 años. Otras inversiones anteriores ocurrieron hace 870 000 y 950 000 años. Los estudios de sedimentos del fondo del océano indican que el campo estuvo prácticamente inactivo durante unos 10 000 o 20 000 años hace poco más de 1 millón de años. Ésta es la época en que surgieron los seres humanos modernos.
No podemos predecir cuándo ocurrirá la siguiente inversión porque la secuencia no es regular. Pero ciertas mediciones recientes muestran una reducción del 5% en la intensidad del campo magnético de la Tierra en los últimos 100 años. Si el cambio se mantiene es muy posible que el campo vuelva a invertirse en menos de 2000 años.”

mapas